Claves para que las mujeres sean líderes fuertes

Durante muchos años, las mujeres han sido determinantes en su éxito profesional gracias a su capacidad de ajustarse a los ambientes laborales dominados por hombres. Las mujeres hacen todo lo posible por llevar a cabo la normativa establecida dentro del lugar de trabajo y presentan una desventaja adicional en cuanto a cómo deben comportarse y la forma en la que son percibidas.

Aunque la educación ha disminuido considerablemente esa brecha en el campo del liderazgo, todavía hay muchos factores a tomar en cuenta. Se trata de que las líderes de la actualidad tomen su rol de modelo a seguir y encaren estos retos.

Teniendo esto en mente, podemos decir que cada día las mujeres ocupan más posiciones de liderazgo dentro de las empresas y que esto está presionando los límites dentro de la igualdad de género, al hacer uso de sus habilidades y experticia para alcanzar los objetivos.

Las mujeres han agarrado confianza, ya no están esperando sentadas a que lleguen las oportunidades, sino que las están buscando, las están persiguiendo y esto es determinante dentro de su rol en la sociedad.

La importancia de tomar riesgos

Existe un estudio muy utilizado de HP para hablar sobre las prácticas internas de recursos humanos al captar personal. Donde encontraron que, con frecuencia, los hombres suelen solicitar un empleo, cuando cumplen por lo menos una parte de los requisitos.

En el caso de las mujeres, sucede todo lo contrario. Al momento de solicitar trabajo en la compañía, solo lo hacen si cumplen con la totalidad de los requisitos, pues piensan que no podrían ser consideradas de saltarse algún requerimiento.

Sin embargo, esto parece tener un trasfondo cultural, pues las niñas están siendo criadas para ir por lo seguro y mantener la compostura en todo momento. Mientras que los varones se les cría para ser fuertes y arriesgados.

Muchos expertos están de acuerdo que el éxito para las mujeres se encuentra fuera de su zona de confort, aunque muchas veces esto se vea limitado por el temor a lo desconocido. La mejor manera de superar este temor a fracasar es reconocer que está allí, y hacerle frente de todos modos.

Ver la igualdad de género como una realidad

Según una investigación realizada en 2018, se pudo deducir que las mujeres cobraban solo el 85% de lo que cobraban los hombres, teniendo en cuenta el salario medio por hora de trabajo. Y el año anterior, el CENSUS reveló que las mujeres ganaban el 20% menos que lo que ganaban sus compañeros hombres, según los datos analizados de los salarios a tiempo completo.

Durante sus carreras profesionales, las mujeres han percibido los efectos de la desigualdad de género, bien sea en los salarios, un posible ascenso o simplemente alguna crítica por parte de los compañeros. Aunque el lugar de trabajo promueva la igualdad de género, no es extraño tropezarse con personas que han sufrido las consecuencias de esta desigualdad o algún tipo de discriminación, basados únicamente en su género.

Es complicado mantener esta mentalidad cuando vemos casos de desigualdad de género en las redes sociales, o en las noticias. Pero, si las mujeres quieren ser percibidas y tratadas como iguales en su área de trabajo, deben tener una actitud firme y reclamar el respeto que merecen, actuando en todo momento como si no existiera una brecha. Pues, se ha comprobado que quienes se comportan como si hubiera igualdad de género en su zona de trabajo, entonces lo hay.

Esto no significa que hay que actuar como si la desigualdad no existiera, sino identificar que la necesidad de avanzar es importante, así como también es importante la actitud dentro de la compañía.

Las mujeres líderes como ejemplo para otras mujeres

Para aquellas mujeres que recientemente inician en la fuerza laboral, se aconseja tener un liderazgo que vaya a la par con el ejemplo, se debe mostrar como una mujer solidaria, atenta, colaboradora y abierta con los otros. Hay que buscar establecer vínculos más reales y transformarse un modelo a seguir para otras mujeres.

A pesar de ciertos movimientos recientes como el Me too, han dado de que hablar sobre el tema, aún quedan muchos obstáculos por superar.

Las características innatas comúnmente asignadas a las mujeres pueden transformase en una cualidad diferenciadora al momento de trabajar. Las mujeres tienen la capacidad de ayudar a otros a lograr sus objetivos, promover el trabajo grupal y dedicar suficiente tiempo a la preparación, desarrollo y crecimiento personal.

Es muy poco probable que las mujeres desarrollen una mentalidad de jefe autoritario o líder de la manada, ya que prefieren de forma natural apoyar el crecimiento de otros.

Los hombres en general son muy centrados en su carrera profesional y la mayor parte del tiempo quieren maximizar tanto como puedan el retorno financiero de su trabajo. En cambio, las mujeres perciben el trabajo como un elemento esencial de su vida.

Es por eso, que las mujeres desarrollan su desempeño en el trabajo de un modo más intuitivo y siempre toman en consideración, las relaciones laborales con sus compañeros, el propósito y el significado de lo que están haciendo.

En el momento que una mujer hace estas contribuciones a su equipo de trabajo, se crean lazos duraderos. Hace que los empleados se comprometan desde un punto de vista más personal, los convierte en jugadores más fuertes y da paso a que se cree la siguiente generación de líderes femeninas. Cada vez que una mujer en se enfoca en hacer lo que lo que le corresponde y un poco más, la brecha de la desigualdad de género se irá cerrando poco a poco.

Sin embargo, esto no se trata solo de las virtudes que cada hombre o mujer aportan a su entorno laboral, sino de cómo podemos integrar ambas fuerzas para sacar adelante la empresa y lograr cumplir sus objetivos, mientras a nivel individual también se alcanzan las metas.

El gran reto de esto es mantener la mentalidad enfocada en todos los encuentros que tengas, ya sea familiar o corporativo. Y de esta forma nos aseguramos que el cambio si va a ocurrir.

Natalia Benítez