Los préstamos online, ¿una solución viable a la falta de liquidez?

Los préstamos online son un vehículo de financiación que se ha ido extendiendo de manera exponencial desde hace más de una década. En concreto, aparecieron como solución tras la anterior crisis financiera, después del año 2008, y su evolución ha ido muy ligada también al desarrollo de internet.

En la actualidad esta fórmula es muy popular porque ofrece muchas ventajas con respecto a la concesión tradicional de créditos. El papeleo es menor, los requisitos también, y todo esto favorece que la propia concesión del dinero sea también más rápida.

De este modo, nos enfrentamos a la siguiente realidad: plataformas crediticias que operan a través de internet y que permiten a los solicitantes conseguir su dinero de manera rápida al tiempo que las entidades bancarias tradicionales siguen actuando de una manera más conservadora, exigiendo más avales y requisitos.

Los comparadores en internet, la mejor solución para encontrar la plataforma más adecuada

Por todo ello, en los últimos años se ha expandido tanto el mercado de plataformas que operan con este sistema que no resulta fácil para el usuario acudir a la mejor opción. Para encontrar respuesta aparecen portales como Finaton, cuya dinámica consiste en comparar entre diferentes empresas del ramo, de modo que el internauta filtra sus peticiones en cuanto a cantidad de dinero y tiempo de devolución y seguidamente le aparecen en pantalla todas las opciones.

Los comparadores web, ya sea para esta práctica de solicitar créditos, o para cualquier otra cuestión, como por ejemplo contratar coche de alquiler, adquirir un teléfono móvil inteligente, pequeños electrodomésticos… son una herramienta útil que permite obtener de manera rápida diferentes opciones y escoger aquella que mejor se adapte a las necesidades del usuario.

Reinvención de un sistema de economía social

Esta herramienta de financiación, a pesar de su éxito reciente, deriva de un sistema, el de los microcréditos, que fue diseñado por Muhammad Yunus, un economista indio que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2006 por su contribución por una economía justa para las clases pobres.

El sistema que creó consistió en ofrecer pequeñas cantidades de dinero a modo de crédito a la población con menos recursos en Bangladesh, pues hasta ese momento, en la década de los 70, no tenía acceso a financiación bancaria, a pesar de tener pocas deudas. El resultado fue muy positivo, pues la iniciativa incurrió en un desarrollo económico de la zona.

Décadas más tarde, este sistema se ha implementado utilizando para ello internet como vehículo de concesión de los préstamos y también como consecuencia de la negativa de los bancos y entidades financieras tradicionales a favorecer el crédito.

 ¿Cómo funcionan los préstamos online?

El funcionamiento es sencillo, pues basta con tener una cuenta de correo electrónico y un número de teléfono, más de 18 años, ser ciudadano español y disponer de una cuenta corriente a la que se envía el dinero. La entrega del dinero es prácticamente inmediata, de modo que puede resolver situaciones de urgencia financiera en las que esa cantidad solicitada es muy necesaria.

Otras de las ventajas que ofrece esta fórmula de financiación es que es prácticamente la única posibilidad a la que pueden acudir personas o empresas que están registradas en listas de morosos. Una de ellas es el fichero ASNEF, el más importante en España de este tipo.

Cuando una persona aparece en esta lista, sus opciones de acudir a préstamos del modo tradicional se ven muy reducidas. Sin embargo, en portales como Aprestamos, sí aparecen plataformas que lo hacen posible, dando un respiro a estas personas.

Una solución financiera interesante, pero a utilizar con precaución

La concesión de préstamos rápidos se ha posicionado como una opción cada vez más en auge. Su éxito está muy ligado a los nuevos modos de funcionamiento de la sociedad, más digitalizados y dependientes de internet, así como a las ventajas que ofrece frente a otros modos de financiación: obtención rápida de dinero y menos requisitos previos.

Entidades como el Banco de España se han pronunciado favorables a esta práctica, pero siempre que se use con precaución. Por lo general, los intereses asociados a estos préstamos son más elevados que en un crédito con una entidad financiera.

El resultado de no devolver el préstamo a tiempo puede ser entrar en una espiral de deudas cada vez mayor, con intereses que se van multiplicando. Por ello, uno de los consejos antes de acudir a esta fórmula es solicitar únicamente la cantidad de dinero que se necesita y tener la certeza de que se va a poder devolver el préstamo en la fecha acordada.

La proliferación de estas plataformas acaba beneficiando de manera indirecta al usuario, pues el modo de ganar cuota de mercado es mediante el ofrecimiento de mejores condiciones a los solicitantes. Un buen uso de estos créditos puede resolver momentos de urgencia económica, pero para que esto sea así debemos actuar siempre con conciencia y sensatez.

Sara Dominguez